El desafío consistía en recuperar aquel edificio que ofrecía tantas posibilidades, pero que estaba deteriorándose a la vista de todos. El presupuesto era acotado y debimos armar un plan de trabajo adecuado a las circunstancias. Para el caso, propusimos las siguientes etapas: relevamiento general y estudio de la situación; determinación de patologías y terapéutica; intervención en interiores y exteriores; mantenimiento; llamado para buscar precio de acuerdo con el dinero disponible y supervisión técnica de las obras.