Nuestro primer contacto con estos clientes comenzó cuando nos llamaron para reformar la vivienda en donde vivían. Luego de varios estudios llegamos a la conclusión que no iba a ser una buena inversión. Así fue que les aconsejamos buscar otras alternativas. Los acompañamos a ver otras casas, terrenos, hasta que al final compraron una vivienda a la que aparentemente no había que hacerle nada… salvo acondicionar un subsuelo que era invisible desde el exterior, e incluso desde el interior.